A lo mejor, basados en estos principios la Asociación de Medios Publicitarios Salvadoreños (AMPS), publicó la semana pasada un comunicado en abierta defensa de un "objetivo" y "profesional" periódico matutino, cuya característica fundamental es la de mantener una sistemática línea editorial e informativa ofensiva y de un constante desprestigio en contra de los que han bautizado como "Los Rojos".
La AMPS como buena madre protectora de sus hijos, aunque algunos sean "perversos" los sale a defender con todo, condenando, lamentando, demandando y llama a los salvadoreños a defender y fortalecer la libertad de expresión y de información. Es claro que esto es más contundente cuando se trata de atacar al periodista Mauricio Funes, candidato presidencial del mayor partido de oposición y que las recientes encuestas lo perfilan con una tendencia a ganar las próximas elecciones.
Esto se parece mucho al cuento de aquel cipote malcriado y pendenciero que cuando los ofendidos lo ponen en su lugar, inmediatamente corre a refugiarse tras las faldas de su madre para que le defienda y ésta, como una protectora mamá gallina, sale agresiva cacareando y amenazando a quienes han osado desafiar a su "angelical" polluelo. Esto por supuesto alborota todo el gallinero y se escuchan cacareos por todas partes, perdiéndose de esta manera el origen de todo el problema y al final el pícaro polluelo se burla y se ufana de haber logrado su objetivo.
Respetable Libertad de Expresión: ¿Cuántas aberraciones se cometen en tu nombre? Mas cuando en un país altamente polarizado políticamente se encuentra en campaña electoral y ante las angustias e impotencias del partido de gobierno que se halla en una situación muy difícil y lo que este instituto político no puede hacer, lo tratan de crear muchos de los medios de comunicación pro gubernamentales con verdaderas campañas oscuras, cuyo fin es destruir la imagen y credibilidad de los opositores.
Por todo lo que se publica en los periódicos de mayor circulación y lo que se ve y escucha en muchos medios electrónicos, no queda ninguna duda que desde hace un buen rato están en abierta campaña electoral defendiendo los intereses de la derecha.
Lo anterior, en nuestro vilipendiado sistema "democrático", pone en una abismal desventaja al partido de izquierda, ya que los medios que le son afines son contados con los dedos de una mano. En cambio la derecha cuenta con el incondicional apoyo de la mayoría de periódicos, canales de televisión y radios, algunos lo hacen por convicción; pero hay otros que son sometidos con la amenaza de retirarles la pauta publicitaria comercial y gubernamental, si no se alinean con determinado pensamiento. ¡Viva la libertad de expresión!.
Por otra parte, los medios de comunicación caen en el "libertinaje de expresión" cuando se apartan de los verdaderos principios y valores como la objetividad, veracidad, ética y profesionalismo que deberían regir al momento de ejercer la misión de informar a una sociedad. Lo que si observamos a diario en algunos medios afines al partido de gobierno, es un verdadero libertinaje de expresión, con abrumadoras campañas mediáticas con un específico fin político partidario.
Sí no, ¿cómo se explica? el desproporcionado manejo de la información referente a las famosas súper computadoras de la FARC, en poder del gobierno de Colombia. Claro que se debía de informar al respecto; pero hacerlo con responsabilidad profesional, no como lo que hicieron algunos medios, que ésta noticia la tuvieron en primera plana durante ocho días y tres periódicos publicaron más de 130 páginas con informaciones manipuladas de acuerdo a la conveniencia política. Durante esos días estos medios se olvidaron por completo de los importantes problemas que afectaban e interesaban a la opinión pública salvadoreña, negándole el sagrado derecho a estar informada.
¿Dónde queda este derecho a la información? Cuando los medios le niegan rotundamente a sus lectores y audiencias los resultados de las recientes encuentras de opinión realizadas por la UCA, CID Gallup y Universidad Francisco Gavidia, que no fueron publicadas ni comentadas, solo porque los resultados no favorecen al partido de gobierno y decidieron guardar un silencio cómplice. En otras ocasiones cuando estas mismas instituciones publicaban encuestas donde el partido de la derecha salía bien parado, éstas eran objeto de titulares en portada y de sendos comentarios en los programas de opinión. No vengan ahora, con aquel viejo cuento, de que cada medio tiene la facultad de publicar lo que considere conveniente. ¡Viva la libertad de expresión y el derecho de información!
Los medios de comunicación deberían, por salud del país, hacer una reflexión con relación a su comportamiento informativo y darse cuenta que con estas actitudes negativas de involucrarse directamente en las campañas políticas, no están contribuyendo a la paz social, al contrario, se convierten en agentes principales de esta negativa polarización política, que de seguir así, puede tener consecuencias lamentables. Que ya no se comentan más aberraciones en nombre de la libertad de expresión.
Al final, así como están las cosas, todo parece indicar que estas oscuras campañas mediáticas no tienen mayor efecto en la opinión pública, al contrario su consecuencia es negativa y regresan como un "boomerang" como lo demuestran las recientes encuestas, de las que deliberadamente la mayoría de medios se han negado a informar.
Bueno sería que la AMPS al demandar total respeto a la libertad de expresión y el derecho que asiste a los salvadoreños a estar debidamente informados, como lo expresa su comunicado, sea en todos los aspectos y no sólo cuando sientan amenazados sus intereses económicos y políticos partidarios.
"Y ahora escribe" Iván C Montecinos, periodista colaborador de Diario Co Latino y Raíces.

