miércoles, 30 de julio de 2008

Testimonio al 30 de Julio… unas horas en el hospital

Dr. José Joaquín Morales Chávez

El tiempo ha pasado rápido pero los recuerdos son vivos. Este es un relato de lo que fui testigo el 30 de Julio de 1975, desde el hospital del ISSS, en San Salvador. Trabajaba en ese tiempo en el hospital del ISSS de San Salvador como residente de cirugía general.

En esa tarde del 30 de Julio desde los pisos superiores del hospital habíamos muchos médicos, enfermeras y otro personal de trabajadores. Comenzamos a ver los estudiantes universitarios viniendo por la avenida universitaria . Venían marchando pacíficamente cantando sus canciones.

Cuando el grupo venía cerca de las clínicas médicas observe que miembros del ejército, la guardia nacional, la policía de hacienda y la policía nacional estaban apostados con tanquetas y fusiles en el área del Puente cerca del hospital del seguro. También habían militares apostados en el cruce de la esquina del hospital del ISSS. Todo indicaba que los cientos de miembros de las fuerzas represivas habían planificado una emboscada para masacrar a los estudiantes.

Los militares en el área del puente que estaban frente a la manifestación comenzaron a disparar a los estudiantes con sus fusiles y tanques. Vi muchos cuerpos caídos heridos por las balas. Los estudiantes comenzaron a tratar de huir cruzando a la única salida antes de llegar al puente. Cuando cruzaron la esquina del hospital comenzaron a ser masacrados por los cuerpos represivos que los esperaban en el cruce.
Muchos estudiantes se saltaron el Puente para tratar de escapar. Otros estudiantes se saltaron sobre el muro de ladrillos para meterse al hospital.

Cuando vimos la matanza, el Doctor Roberto Ticas y mi persona salimos con nuestras gabachas blancas de médicos a tratar de recoger heridos en la calle cerca del parqueo del hospital. Yo vi muchos heridos , comencé a llorar debido a los gases lacrimógenos. Agarré a un estudiante que estaba agonizando herido. El estaba llorando. Lo tome en mis brazos para tratar de llevarlo al hospital. Tenía mi gabacha llena de sangre. Cuando estaba tratando de rescatar al estudiante un miembro del ejército vino y me dijo “hijo de puta deja a ese pendejo ahí”. El miembro de los cuerpos represivos me golpeó con la culata del G3 y me obligó a regresar al hospital sin el herido que quedó tirado en la calle.

Regresé al hospital y me trasladé a la emergencia donde había muchos estudiantes heridos. Trasladamos los estudiantes más gravemente heridos a la sala de operaciones.

El jefe del departamento de Cirugía del hospital era en ese tiempo, el Doctor Ernesto Núñez. El doctor Núñez se opuso a que lleváramos los herido a hacerles cirugía de emergencia. El doctor Núñez argumentaba que no teníamos permiso del director del ISSS para atender a los heridos.

Después de perder preciosos minutos y sin escuchar más los argumentos del doctor Núñez comenzamos a operar a los heridos en las salas de operaciones. En ese tiempo que perdimos un estudiante muy mal herido que murió llamando a su mama justamente en la entrada de la sala de operaciones, el murió antes de ser operado. Yo sentí que el murió por los argumentos del doctor Ernesto Núñez de no querernos dejar a los cirujanos llevar a los heridos a la sala de operaciones.

El doctor Núñez no entró con ningún herido a la sala de operaciones. Recuerdo que entré a la sala de operaciones con el Doctor Mariano Cáceres Prendes. Teníamos a un estudiante que tenía un balazo en el hígado, posiblemente de fusilG3. Le quitamos casi el setenta por ciento del hígado y fue luego trasladado a cuidados intensivos. Tengo especial recuerdo de ese estudiante porque sobrevivió el trauma pero él falleció 6 días después de las heridas recibidas. El estudiante estuvo consciente unos días pero luego entro en insuficiencia del hígado y falleció después de estar en coma debido a la falla del hígado. Este estudiante nos dijo antes de morir que su papá era un militar de la fuerza armada. El papá nunca vino a ver a su hijo al hospital.

Recuerdo, con mucho cariño al doctor Francisco Valiente. El Doctor Valiente era Cirujano de Tórax. El doctor Valiente junto al Doctor Salvador Miranda operaron a estudiantes heridos. Otros cirujanos operaron a otros estudiantes.

El siguiente día, después de pasar una noche muy ocupado atendiendo a los heridos, me encontré con el Doctor Núñez, en el servicio de cirugía del hospital del ISSS. Yo andaba con mucha cólera con el doctor Núñez y le dije que un día la historia lo juzgaría por lo que nos había hecho al tratar de evitar que atendiéramos a los estudiantes heridos. Después de la matanza vino el cuerpo de bomberos a lavar la sangre de las calles para borrar las huellas de la masacre.
Este es mi testimonio

La masacre de estudiantes universitarios: un testimonio



Días antes del 30 de julio de 1975, el Gobierno y especialmente el Ministerio de Defensa habían estado advirtiendo por la prensa radial, escrita y televisada del país, que la anunciada marcha de estudiantes universitarios programada para ése día no debería realizarse y que "actuarían con todo el peso de la ley en contra de toda alteración del orden público". Esto se decía siempre que se anunciaba una represión usualmente sangrienta…pero el 30 de julio esas palabras sonaban especialmente fatídicas, probablemente porque era evidente el grado de confrontación masiva que se avecinaba.

Un helicóptero militar sobrevolaba el campus de la UES. Abajo, los preparativos para la marcha eran febriles. Entrando la tarde se inició la convocatoria por medio de los parlantes instalados en las azoteas de algunos de los principales edificios del campus, por los megáfonos que portaban los encargados de la agitación e invitaciones a gritos a formar las filas de la marcha. Mantas y pancartas aparecieron. Dos filas de uno en fondo bordeando las aceras y en el centro de la calle decenas de mantas y pancartas colgadas de centenares de manos, denunciando los atropellos y represiones de la dictadura militar. Distribución de volantes, como quien suelta millares de palomas mensajeras de un solo golpe. Gradualmente, muchos estudiantes con un nudo en la garganta, un vacío en el estómago y un rostro de piedra que reflejaba indignación se fueron incorporando a la marcha. A los ojos de los tripulantes del helicóptero debimos parecernos a una concentración de las hormigas llamadas "marabuntas", solamente que en la selva salvadoreña, plagada de gorilas. Se notaba que la gran mayoría de la gente que participaba "sacaba fuerzas de flaqueza", éramos civiles contra militares y los militares ya habían anunciado que usarían su armamento para impedir la marcha estudiantil. No se les pagaba por participar a los manifestantes, el pago podría ser la muerte, una apaleada, la comidilla intensa que invade ojos, oídos, nariz y garganta al aspirar el gas lacrimógeno o por lo menos la angustia eterna de quedar fichado por algún "oreja" o soplón infiltrado que remitiría la información a los fatídicos "escuadrones de la muerte".

La pureza juvenil tenía uno de sus mejores momentos de expresión como fuerza física, succionando fuerzas de los más puros y nobles sentimientos de justicia de la masa universitaria que se manifestaba en contra del gobierno. Creo que todos sentíamos que nos integrábamos a una marcha de protesta, con la muerte caminando y gritando a nuestro lado. Nadie esperaba premios ni estatuas por ello; el mejor premio era la confianza en que cada familia y amigos comprenderían los justos motivos del sufrimiento que ocasionaría la pérdida de un ser estimado y amado. En ese momento toda la educación familiar y moral de cada manifestante se materializaba: cada manifestante sentía que paso en la marcha era una reafirmación de altos valores de respeto al trabajo, honestidad y justicia y la entereza moral para defenderlos y difundirlos. Seguramente estos fueron los últimos pensamientos que tuvieron los compañeros y compañeras que dolorosamente murieron o "desaparecieron" durante la represión que conllevó la marcha. Ahora comprendemos como es que se muere sin morir, pues las fecundas vidas que fueron segadas el 30 de julio de 1975 verdaderamente se reencarnaron en la vida la Universidad de El Salvador y en el proceso democrático del país.

A los gritos colectivos de "únete" muchos estudiantes, profesores y gente que observaba la marcha se fueron incorporando. Al pasar por el edificio de la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales, vi a un conocido político de izquierda ahora en la palestra nacional, solamente observándonos. No sé si él se incorporó después, pero en ése momento sentí una consecuente superioridad y la actitud de observador de él me dió más fuerzas para seguir en la marcha.

La tensa algarabía de la marcha, gritando consignas y canciones de crítica al Gobierno, hacía menos pesado el atardecer. Se nos parecía a un festejo por la consecuencia con que la Universidad de El Salvador, ha defendido, defiende y defenderá la justicia y la democracia. La tensión aumentaba en la misma proporción en que nos alejábamos de la ciudad universitaria, nuestro refugio moral, intelectual y material. La sección de la marcha en que yo iba, ya había recorrido un considerable trecho desde el campus de la Universidad, saliendo por la "entrada de Derecho" y bordeando la Escuela España, y luego doblando sobre la 25 Avenida Norte, hasta cerca de la Fuente Luminosa.

El río humano, comenzó a estancarse. Corrientes de personas integradas a la marcha, empezaron a seguir la dirección opuesta, un signo inequívoco del peligro de la represión militar en los tramos siguientes de la ruta. Muchos decidimos continuar el rumbo de la marcha. Probablemente sentíamos que una coraza de nuestra resuelta lucha por la dignidad, nos protegía de las fricciones entre personas que se quedaban observando y otras que iniciaban un pausado o presuroso retiro. Nos fuimos acercando hasta llegar a la altura de la entrada del Externado de San José, el distinguido colegio de Jesuitas en donde recibió educación por un tiempo, el poeta nacional Roque Dalton.

Yo pude divisar, desde ahí, un manto verde de uniformes militares, tendido una media cuadra enfrente del Hospital Rosales. No distinguí a esa distancia si eran soldados o Guardias Nacionales. El temor civil era especialmente punzante cuando se trataba de Guardias Nacionales. La Guardia Nacional era un cuerpo selecto de represión fogueado en el "mantenimiento del orden en el campo", adquirió un gran desarrollo después de la represión de 1932. Autoritarios y arbitrarios...la gente decía con humor negro que los guardias nacionales mataban primero y después preguntaban, expertos en golpes y tiros, iniciaban capturas hasta por malas miradas y dudaban de todo ciudadano; a falta de "esposas" ataban los dedos pulgares de los campesinos y civiles detenidos con "cordeles" o pitas hasta que los dedos se pusieran morados. La Guardia Nacional era más temida que el mismo Ejército, pues estaban físicamente y moralmente preparados y seleccionados para reprimir de la manera más cruel e insensible. Este cuerpo de represión desapareció con los Acuerdos de Paz firmados en 1992.

Al observar el tapón verde bloqueando la ruta anunciada de la marcha estudiantil la masa manifestante frenó. En la punta la marcha comenzó a convertirse en un gran racimo de gente, que se desgajaba poco a poco y buscaba otras salidas. Y un grupo desvió la ruta, en el llamado "paso a dos niveles" enfrente del edificio del Instituto Salvadoreño del Seguro Social, ISSS. Pero fue ineludible el choque pues los militares también bloquearon la ruta alternativa que siguió la marcha.

"Mantengámonos unidos" gritaba un profesor universitario en la bifurcación del paso a dos niveles, agitando las manos para animar a los indecisos a unirse con el grupo que iba a la cabeza de la marcha y que se encontraba aislado enfrente de los soldados. "No dejemos solos a los compañeros que van adelante", "no dejemos que nos separen", agregaba el profesor. Me pareció consecuente el llamado de mantenernos unidos y no dejar que aislaran a la cabeza de la marcha y me desprendí con un grupo, corriendo por la bifurcación del paso a dos niveles y gritando a todo pulmón junto a mis compañeros y compañeras, "U…U…U…U…", hasta acercarnos al grupo que encabezaba la movilización.

Nos habían cercado. Los soldados habían cerrado la calle, sin ceder, por donde debería continuar alternativamente la movilización y los soldados que estaban enfrente del Hospital Rosales se dirigieron hacia el inicio de la bifurcación del paso a dos niveles. El profesor y yo nos contábamos entre los manifestantes que quedamos enfrente de los soldados, atrapados. Los rostros de piedra de los soldados eran expresión de su disciplina militar, de la humillante dureza con que toda dictadura militar educa en el "arte" de la represión. En los soldados se reflejaba una determinación brutal para repelernos a toda costa. No sabíamos en qué momento usarían sus fusiles...conforme gritábamos la tensión entre ellos y nosotros aumentaba. Aquellos segundos y minutos nos parecen suspendidos en el tiempo.

Estallaron disparos y un coctel molotov. Y se armó la de Troya. Los fusiles en manos de los soldados, que ya tenían un ángulo de menos de 45 grados dirigidos contra nosotros, empezaron con disparos al aire, pero a cada impacto, los soldados bajaban más el punto de mira de los fusiles, hasta apuntar y disparar directamente en contra de los manifestantes. "Nos están disparando" le comenté a mi amigo profesor. "No se preocupe que son balas de salva", me respondió. "No son de salva" le refuté. Me pareció que el sonido de las balas de plomo, era diferente...más sólido y "seco".

Enmedio de un intenso traqueteo y humazón, se divisiban como sombras del futuro estudiantes que corrían y caían. El tiroteo se iniciaba a unos tres metros, enfrente de nosotros, dimos la vuelta y yo salí corriendo en sentido contrario a donde provenían los disparos. "No corra que es peor", me dijo el profesor. Como impactado por un rayo clavé mis plantas en el pavimento y pensando en lo peor, una ráfaga por la espalda, me sentí muy sereno, una amalgama de tranquilo y temerario, como ya lo he experimentado en otros momentos cruciales, tensos y decisivos de la vida. Parcimoniosamente viré mi cabeza hacia la izquierda. Parapetado en un poste de la esquina, divisé a un soldado que me apuntaba con su fusil…a punto de dispararme, creo. Por un instante no escuche la "tronazón" ni olfateé la humazón. Solo tenía oídos y nariz para el silencio y el olor a muerte. A pesar de la distancia y el caos, pausadamente le busqué la mirada del soldado, con una mirada seria, de reclamo, miré a la distancia sus ojos y su rostro. Nos separaban unos siete u ocho metros. Me le quedé viendo fijamente. No recuerdo que la mirada mía, estuviera inspirada en el temor, sino en la seguridad personal, exigiéndole simplemente que no me matara, con mi rostro adusto. Hay una especie de seguridad personal que se fundamenta en valores de justicia social y que le imprimen a las personas una serenidad, energía, seguridad y hasta cortesía y "don de mando", en los momentos cruciales. El rostro del soldado, de tez blanca (por lo que se me antojó que era oriundo de Chalatenango, departamento bello y heroico, con una población que acusa el predominio español en el mestizaje) de golpe se puso rojo, como un fósforo y de golpe, también se encendió de pálidez, se puso blanco como un papel. Cuando lo vi pálido, me sentí confortado, imaginé que había calado por un momento infinito en su conciencia y que comprendía que lo que hacía no era justo, que no debía matarme. Me parecía una consecuencia lógica de la superioridad con que se siente una persona encarnando los valores de justicia. Y gradualmente, como un ser de metal, robotizado, pero sintiéndome con el alma de un ser humano supremo, un gran señor, reprimido pero con mucha dignidad, volteé mi cabeza y empecé a caminar pausadamente, a la par del profesor. Recordé las aflicciones de mi infancia cuando sentía "dormida" la cadera de la pierna derecha como presagio a las inyecciones prescritas en el tratamiento médico. Solo que esta vez esperaba ser cosido a balazos por la espalda.

Parece que a todos nos ocurre que no recordamos con tanto detalle actividades que ha desarrollado por días y por meses, como guardamos en la memoria detalles de los momentos decisivos de la vida. La pausada atravesada de una calle, el 30 de julio de 1975, la recuerdo con más detalle, por ejemplo, que un par de tensas caminatas que hice en el Volcán de San Salvador. En esa pausada caminata, que debe haber durado unos dos o tres minutos, recuerdo haber visto a quien posteriormente sería la Comandante Nidia Díaz, como protegiéndose de gases lacrimógenos, cerca de una pared. Y a otro compañero, que se me acercó, con un rostro, mezcla de incredulidad y terror, gritándome…"Nos están matando". Quizás el compañero esperaba que yo hiciera algo, pensé…mi impotencia y estupefacción ante lo que estaba sucediendo, solamente me produjo una mueca. Y recuerdo otros compañeros que saltaban por el techo de un edificio, enfrente de nosotros. Ya ni me acordaba del soldado que me apuntaba, porque la miríada de mortales, intensos, estruendosos y humeantes sucesos desviaban a cada segundo la atención de todos.

Calle de por medio desde donde se parapetaba el soldado que me apuntó, había una casa convertida en un comercio en donde se vendía instrumental odontológico; en las escaleras de una especie de sótano de esta casa, sumido a medio cuerpo estaba un compañero a quien yo le había solicitado que se incorporara a la marcha. Este compañero era también un profesor de secundaria en un centro de enseñanza de una zona obrera, en donde yo también daba clases. El profesor de la Facultad de Economía y yo nos acercamos hacia él. "Tengo esquirlas en una pata", nos dijo. "No puedo caminar", agregó. "Esperate" le dijimos. Y el profesor y yo le hicimos una improvisada silla con nuestros brazos y lo sacamos "chineado" por la cuadra no cercada militarmente, que termina en la esquina nororiente del Hospital de Maternidad. Al llegar a la esquina, un ciudadano visiblemente indignado y solidario, a bordo de un microbús que tenía "logos" de una reconocida empresa nos dijo con tono de indignación: "los han reprimido…¿verdad?". "Sí hombre", le contestamos. "Déjenlo conmigo, yo lo llevo al Hospital", solicitó. Así introducimos al compañero baleado en el microbús. Días después encontré al compañero, recuperado, y pensé que alguno de nosotros debió acompañarlo para asegurarse del ingreso al Hospital.

"Vamos a ver si hay otros compañeros que necesitan ayuda", me dijo el profesor, después de dejar a mi compañero en el microbús. Yo me sentía agotado y preocupado…como si mi vida hubiera estado en un hilo. Pero pensé que el profesor tenía razón, que probablemente otros compañeros necesitaban de nuestra ayuda y caminamos, en torno a la manzana del Instituto Central de Señoritas y regresamos a la esquina, en donde estuvo apuntándome el soldado. Ya no estaba el cerco militar.

En la calle se observaban charcos de sangre, zapatos desperdigados; en los alrededores, gente estupefacta con mirada de indignación y dolor. Un camión del Ejército corrió sobre la calle que hacía unos minutos estaba bloqueada militarmente. El camión militar iba con el toldo descubierto en la parte trasera, raudo en dirección oriente enfrente del edificio del Seguro Social ante la mirada de decenas de personas. El toldo descubierto permitía ver el terrible "cargamento": eran estudiantes "sentados" a las orillas de la cama del camión, con la cabeza caída, tambaleándose, muchos de ellos seguramente habían encontrado la muerte durante la reprimida manifestación o la encontrarían después en las instalaciones militares. Hurgando con ansias dirigí mi vista hacia el interior del camión para tratar de reconocer a alguien, alcancé a divisar la motocicleta de Jaime Baires, amigo mío, un profesor graduado en Francia y que en esa oportunidad afortunadamente, abandonó la motocicleta en la confusión del tiroteo. Unos años después, Jaime Baires aparecería asesinado, bañado con ácido, según reportaron.

Zapatos tirados, charcos de sangre, eran los mudos testigos del dolor y del terror, de la muerte…de la pureza en los ideales, en la entrega social, del coraje y de la determinación de un movimiento estudiantil. Esa tarde y en la noche no se porqué motivos no dejaban de retumbarme en la cabeza las notas de la Novena Sinfonía de Beethoven que aprendí a escucharla atentamente a instancias de mi padre, quien me explicaba destacando el profundo valor humano de la composición. Sentía que la escuchaba en el mas allá, en el futuro.

Murieron muchos compañeros; aunque no existe una cifra oficial, se asegura que fueron cerca de 50 los que murieron o desaparecieron. Entre los muertos, el Gobierno solamente reconoció al estudiante Roberto Miranda; era un compañero muy interesado en la investigación científica, lo conocí personalmente porque solicitaba mi asesoría para investigaciones sobre el movimiento campesino. Después me enteré que también era poeta al publicarse algunos de sus poemas en un periódico de la Universidad. El velorio de Roberto Miranda, se realizó en Soyapango, una zona de creciente industrialización considerada por ésa época como "el corazón industrial de Centroamérica". Como un modesto recuerdo por su ejemplo, le dediqué a Roberto Miranda, mi primer trabajo de investigación publicado en la Revista Economía Salvadoreña.

Los sucesos del 30 de julio de 1975 deben recordarse siempre como una de las grandes batallas por la libertad y la democracia en El Salvador. Fué una de las tantas grandes contribuciones de la UES al proceso de construcción de una nueva sociedad democrática en El Salvador. El Ministro de Defensa era el Coronel Carlos Humberto Romero, posteriormente derrocado en 1979, siendo Presidente.

Ha pasado más de un cuarto de siglo, hay dolores y esperanzas eternos y para recordar esta deuda con quienes nos permiten seguir soñando en un futuro mejor ahora la vía se llama "Mártires del 30 de Julio".


Fuente: Notas para un testimonio. Ciudad Universitaria, San Salvador, 30 de julio de 1975

Hasta la victoria siempre!

martes, 29 de julio de 2008

PROHIBIDO OLVIDAR

Memorias del 30 de julio de 1975

Por: Roselia Núñez

Todo comenzó la noche el 25 de julio de 1975, cuando miembros del ejército salvadoreño del Presidente Arturo Armando Molina ocuparon las instalaciones del Centro Universitario de Occidente, CUO (una de las doce facultades de la Universidad de El Salvador, UES, ubicada en el Departamento de Santa Ana).

El objetivo era suspender los preparativos para el desfile bufo, que tradicionalmente los estudiantes realizaban cada 26 de julio. En Santa Ana ese día se celebraban las fiestas patronales y los estudiantes acostumbraban a unirse a los festejos con el desfile bufo como medio de expresión crítica al gobierno de Molina.

Como forma de protesta a la ocupación militar del CUO que representaba una violación a la autonomía universitaria, los estudiantes de la UES en San Salvador convocaron a una asamblea en la que establecieron llevar a cabo una marcha el 30 de julio.

En esa asamblea, una estudiante manifestó tener información que la marcha iba a ser reprimida por el ejército salvadoreño. Y en efecto, días antes el Ministro de Defensa, General Carlos Humberto Romero, había advertido que no iba a permitir ningún tipo de manifestaciones.

Aun con ese riesgo la marcha salió del parqueo de Ciencias y Humanidades de la universidad el 30 de julio a las 4:00 de la tarde, rodeando el Instituto Nacional General Francisco Menéndez, INFRAMEN, para incorporar estudiantes de secundaria que conscientes de la realidad apoyaban las luchas de esa época.

Hasta ese momento, la manifestación parecía normal, los estudiantes como en el resto de ocasiones iban ondeando sus pancartas al ritmo de sus acostumbradas consignas. De pronto, al interior de la manifestación, que formaba cuatro columnas (en igual número de bloques, incluyendo el de la zona occidental), desde el Externado San José hasta el puente a dos niveles sobre la 25 Avenida Norte, se comenzaron a escuchar disparos de armas cortas.

Posterior a ello, se sumaron los disparos de miembros de la Guardia Nacional y de la Policía de Hacienda que con machetes y armas de fuego se hicieron presentes sobre la 3ª. Calle Poniente, lo que produjo la dispersión de la marcha, los manifestantes comenzaron desesperados a buscar la salida.

Algunos estudiantes desesperadamente, saltaron del puente, hacia lo que hoy se conoce como Alameda Juan Pablo II. Ahí algunos se fracturaron las piernas y quedaron tendidos sobre la calle.

Otros llegaron a refugiarse al hospital del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (antiguas instalaciones del ISSS), en donde algunos fueron disfrazados como pacientes para que la Guardia Nacional no los identificara.

Mientras algunos heridos trataban de esconderse al interior del hospital, afuera, en los alrededores del ISSS podían observarse los cuerpos de los estudiantes que uno tras otro habían ido cayendo.

Los médicos y enfermos del ISSS vieron unos 20 cuerpos entre heridos y muertos. No hay datos precisos, pero se menciona que hubo estudiantes desaparecidos y capturados por el ejército.

Aun cuando los médicos del seguro quisieron levantar a los heridos que se encontraban a orillas del hospital, la guardia no les permitió hacerlo, por el contrario a “culatazos” los hicieron retroceder.

Muchos llegaron asustados y heridos quienes posteriormente fueron evacuados en ambulancias del ISSS. Otros quedaron ingresados en el hospital porque estaban gravemente heridos, muriendo algunos en el hospital.

Otros estudiantes, al verse acorralados por las balas y machetes de la guardia y policía trataron de escalar el muro del Seguro, unos lograron escapar, otros cayeron heridos y muertos en manos de los represores.

Las fuerzas represivas, por su parte, llegaban con una tanqueta y continuaban su marcha sobre la 3ª Calle Poniente, ya en el paso a desnivel, abajo del puente en la calle Juan Pablo II, para evitar la presencia de curiosos. Posteriormente, llegó el ejército a levantar a los heridos y muertos, los arrojaron a los camiones y se retiraron, luego llegaron los bomberos y lavaron la sangre.

En menos de 20 minutos, los militares se habían desecho de todas las pruebas que los incriminara con la opinión pública, no obstante, años después continúan vivos en la memoria de estudiantes y en la historia de la UES y del país.

Nota: Este artículo fue elaborado con base a testimonios de tres sobrevivientes y un testigo de los sucesos de la fecha.

Aún no existe una investigación científica que permita precisar el número real de muertos y desaparecidos el 30 de julio de 1975. Según el libro “AGEUS 25 años de lucha” y el Diario Co Latino de la época, algunos nombres de las víctimas son:

Muertos
Carlos Fonseca
Balmore Cortez Vásquez
Sergio Antonio Cabezas
Napoleón Orlando Calderón
Reynaldo Hasbún
Eber Gómez Mendoza
Roberto Antonio Miranda
José María López
Carlos Humberto Hernández
María E. Miranda
José Domingo Aldana

Lesionados y golpeados
Luis Antonio Villafuerte Castellanos
Mario López
Doctor Luis Coreas (quien recibió un impacto de bala mientras observaba desde el ISSS)

Desaparecidos
Morena Nolasco
Elizabeth Iraheta Milla
Julio César Velado
Guillermo Aparicio
Silvia Montano

Este posteo tiene como finalidad no olvidar parte de la verdadera historia de El Salvador, aquella que se escribio con sangre de personas cuyo unico pecado fue haber pertenecido al grupo de los marginados, de los desprotegidos, de los desempleados, de los explotados, una historia que no se encuentra en ningun libro de texto para fines educativos, una historia que no hizo noticia en nuestro pais probablemente porque para los dueños de los medios de comunicacion de todos los tiempos en El Salvador la sangre de estas personas significo nada mas que suciedad en las calles que habia que lavar, la historia que maquiavelicamente no se cuenta quizas porque no se teme caer en los mismos errores que terriblemente podrian provocar una nueva historia muy parecida a aquella. (SAMAEL)


Mauricio Funes y Profesionales de la Salud

El día Jueves 24 de Julio (2008), Mauricio Funes recibió la propuesta de fortalecimiento del sistema de salud por parte de los profesionales en esa área.

Se realizó siguiendo el marco del Diálogo Social Abierto, en el que en esta ocasión el sector de profesionales de la salud compuesto por médicos, enfermeras, laboratoristas, cirujanos, técnicos radiólogos entre otros, le externaron a Funes la actual situación del sistema de salud pública.
En esta ponencia los profesionales de la salud denunciaron que existe abandono en la promoción y conservación de la salud, así como falta de interés en la prevención de enfermedades.
Prueba de ello son las constantes quejas de los usuarios de hospitales públicos, quienes aseveran pasar por problemas de atención y escasez de medicamentos.

Según los médicos, hay un sistema de salud en proceso de privatización debido al continuo desabastecimiento de insumos y medicamentos que el gobierno ha provocado.

Ante las quejas y peticiones de los profesionales de la salud, Mauricio expresó que 16 años de gobierno de ARENA han ocasionado un desastre en el sistema de salud pública.

"Hay que cambiar las prioridades del país, primero es el bienestar del pueblo, pero hace falta voluntad política para llevarlo a cabo", indicó Mauricio.

Además, agregó debe priorizarse un presupuesto más adecuado que responda a las necesidades del sector, del país y no invertir tanto en publicidad gubernamental.
También dijo que es excesiva la cantidad de dinero que el actual gobierno invierte en publicidad, por el contrario, debería garantizar el derecho a la salud.
"Queremos que la salud no continúe siendo un bien inaccesible, privilegio de unos cuantos, sino, más bien un derecho humano fundamental garantizado por el Estado", destacó.

La propuesta resultó tras quince reuniones de los profesionales de salud, quienes definieron los siguientes ejes temáticos:
- mejorar nivel de atención,
- promoción y educación de la salud,
- gratuidad de la salud,
- fortalecimiento de recurso humano entre otros.

Los profesionales coinciden en que "la salud debe concebirse como un bien público, un derecho humano fundamental", por lo que esperan que Funes retome la propuesta de políticas de salud como insumo para el programa de gobierno.

La ponencia la finalizó Mauricio con la frase: "Discutamos con el candidato del partido de gobierno qué es lo que hay que hacer en materia de salud para que la población evalúe al final quién tiene las propuestas más sensatas y más viables y quién tiene realmente valores y preocupación por los problemas del país"

Gracias a una colaboradora que nos proporcionó el siguiente video que es el fragmento final de la ponencia de Mauricio Funes, lo grabó con su cámara fotográfica por lo que no pudo capturar demasiado tiempo, pero el esfuerzo se agrade mucho:

jueves, 24 de julio de 2008

Despedido por no no asistir a la ArenaFarsa

Dando una vueltecilla por el blog de SalvaPress me encontré con un video de la noticia en donde se muestra el caso de un trabajador del FOVIAL despedido por NO haber asistido a la farsa arenera realizada el 13 de Julio de 2008 en el Estadio Cuscatlán. El caso es del señor Oscar Geovani Acuña de 27 años de edad quien denuncia su despido injustificado:


Muchos sabemos y denunciamos que la semana anterior al 13 de Julio, en casi todas las instituciones gubernamentales, se les "pidió" a los trabajadores que asistieran al evento, ya que sus empleos dependían de que llegaran a oir al señor Afásico Ávila a leer su poema (mal escrito... y mal leído). Pero no era solamente de llegar, nooooo: había que llegar a puntos de reunión específicos donde se pasó lista para saber quiénes fueron los rebeldes comunistas que no asistieron al "magno" evento. De esa forma ya los arenazis están llevando una muy buena estadística de quiénes son simpatizantes, quienes son a la fuerza, y de paso conociendo su número de DUI. ¿Con qué propósito tanta estadística? Pues el principal es para lo que vemos en este caso: despedir a los comunistas rebeldes y que los demás aprendan la lección. Y a largo plazo, un posible tipo de fraude como el realizado en México.

No solamente en instituciones gubernamentales se les pidió que asisitieran al evento, tambien en muchas empresas privadas se dio el caso, tengo conocimiento de hospitales donde se dio el caso que a médicos residentes, y a estudiantes realizando su año social se les "pidió" que fueran ya que de ello dependía su estadía en el hospital y su futuro profesional.

Es deprimente saber que existen estos "secretos a voces", y que la denuncia queda casi nula al no encontrar espacios donde publicarlas, ya que ningún medio se va a prestar a denunciar al gobierno de estas faltas. ¡¡DIOCUARDEEEEE!! ¿Cómo van a creer que la Catya Carranza va a salir con su cara de mosquita muerta indignada dando una noticia como ésta? ¿Cómo van a creer que AreNacho va a permitir llamadas telefónicas o correos electrónicos dando a conocer estas denuncias? ¿Cómo van a creer que Trinquete o la Choli con su disfraz de "gente del pueblo" van a hacer una denuncia formal? (ya veo venir el montón de comentarios y correos defendiendo a la Choli)...

¿Pero de qué clase de personas se aprovechan? ¿Acaso van a despedir a un gerente de alguna unidad importante en la empresa? ¿Acaso van a despedir a un directivo, a algún jefe de departamento, a un consultor, a un director o algún profesional de renombre? ¡¡NOOO!! Se aprovechan de las personas más humildes, que con tal de mantener su trabajo hacen lo que sea pues no tienen condiciones económicas para darse el lujo de poner en riesgo ese trabajo que tienen. Esta gente sirve de "ejemplo" para que los demás aprendan y sean más sumisos a cualquier capricho de estos "capataces" arenazis.

¿Recuerdan cuando Toño Saca decía que si ganaba el FMLN iban a deportar a los hermanos lejanos? Pues miren, ganó don Toño y SIGUEN DEPORTANDO a nuestros familiares, y en mayor cantidad.
Ahora le dicen a los empleados públicos que si gana el FMLN las elecciones del próximo año, que serán despedidos cuando los comunistas lleguen al poder... PERO ES AHORA MISMO QUE LOS ESTÁN DESPIDIENDO SIMPLEMENTE POR NO IR A ESCUCHAR A SU CANDIDATO AFÁSICO.

A quien deberían de despedir por inútil es a Rodrigo Ávila, que con sus valores familiares y CÍVICOS no sabe que nuestro país se llama "El Salvador", y en su poético discurso dijo en repetidas ocasiones "..queremos un Salvador blablabla..", en realidad le puedo dar el beneficio de la duda de que no hablaba del país, si no que se llamaba a él mismo como "salvador"... Lastimosamente ya lo conocemos, su incapacidad para hablar ante cámaras o al público lo hace decir las mayores idioteces que podamos imaginar... Imaginemos a este individuo como presidente de nuestro país en alguna cumbre lationamericana o en la ONU: sería el hazmerreir entre los demás presidentes cuando aparezca diciendo mal el nombre de su propio país y balbuceando frases sin sentido. A ÉL ES A QUIEN TIENEN QUE DESPEDIR.

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El video original lo subió otra persona, y yo lo he subido a mi cuenta por si se les ocurre censurarlo.

lunes, 21 de julio de 2008

Gallinas Areneras

"Cuando me levanto a las gallinitas oigo cantar, y sin hacer ruido a su gallinero me gusta entrar, todas se alborotan y alegres cantan su cocoua,todas menos una que callada siempre está. Cuando era pequeña su mamá se fue y ella muy solita se quedó, y esta cancioncita no pudo aprender; y de tristeza llora en su rincón Coco ua ua, coco ua ua, coco coco uacoco ua ua, coco ua ua, coco coco ua..."

AH! los finales de los setenta, Enrique y Ana ¿los recuerdan? ... ¡¡¡AH!!! .. ¡qué recuerdos, qué recuerdos ... y por cierto, ya que "CASUALMENTE" menciono la palabra GALLINA ... ¡¡¡JUELA!!! ... NO les bastó con regalar "GALLINA" Campero en el estadio el día 13 de Julio a los ARENEROS, sino que ahora ANDAN REGALANDO GALLINAS CASI por todos lados, Apopa, Soyapango, Santo Tomas, Santa Tecla etc, etc.

Ahora al parecer el "NUEVO" truco es LA GALLINA ARENERA. Pues resulta que la gente ya NO traga lo de las camisas, NI lo de las gorras; y pues han tirado esta nueva forma de HACERSE PROPAGANDA mostrando el GRANDIOSO SENTIDO HUMANO que poseen.

ES SORPRENDENTE ... NUESTROS PROBLEMAS HAN SIDO YA SOLUCIONADOS. Que NO NOS importe el precio de la GASOLINA, DE LOS ALIMENTOS, DE LA FALTA DE EMPLEO, DE LA ALARMANTE ESCASEZ DE MEDICINA, DE LA PÉSIMA EDUCACIÓN, DE LOS ALTOS NIVELES DE DELINCUENCIA; YA QUE TENEMOS LAS GALLINAS ARENERAS, producto avícola donados por los NECESITADOS y URGIDOS aspirantes a las Alcaldías de APOPA y SOYAPANGO por parte del partido ARENA. O sea Doña Honduras, ... o era Alemania ... ¡juela! ... ¿cómo era? ... ¡ahhhh!! .. ¡Si! ... la señora Guatemala y se suma a esta NOBLE y POR SUPUESTO DESINTERESADA CAUSA Don Zapato Cartagena (entre otros.)

La candidata del partido ARENA para Alcaldia de Soyapango, siguiendo las instrucciones del COENA, o quizás SIMPLEMENTE tomando el ejemplo de su candidato para la presidencia en el evento del estadio; se ha puesto a repartir gallinas en la sede de dicho partido desde muy temprano. Se ha visto gente Desde las 6 AM haciendo cola. DEFINITIVAMENTE que "las mejores promesas son las que se cumplen," ya que dos gallinas prometieron el grupo de areneros a los Soyapanecos y pues dos gallinas se le dio a la gente. ¡¡WOW!! ¿CÓMO PONEMOS EN DUDA LA PALABRA ARENERA? ... ¡¡¡ELLOS SI CUMPLEN LO QUE PROMETEN!!!

Lo mismo ocurrió con el candidato que ha sido derrotado UNA y OTRA y OTRA vez desde que la Alcaldía de Apopa pasó a manos del FMLN hace 12 años atras, pues me refiero a Don "Zapato" Cartagena. Este señor NO entiende que NO va a poder derrotar a la Señora Estrella (alcaldesa de Apopa) (Al igual que Doña Brasil .. ehh .. digo Doña Costa Rica ... ¡JUELA! .. ¿cómo es pues? ... este ... ¡¡AHHH!!! ... Doña Guatemala quien pues NO va a ganarle la alcaldía al el "Diablito" Ruiz (Alcalde de Soya.)

En fin .. alguien le dijo al señor Cartagena que utilizara la misma PÉSIMA estrategia de sus amigachos arenosos y pues estuvo dando gallinitas en el Cantón el Angel, Popotlán y en la Chintuc.


Lo MÁS gracioso de todo (en ambos casos) fueron los comentarios de las personas que recogian la gallinas ... "nos llevamos las gallinas, pero NO vamos a votar por el, NI que estuviesemos locos." (Apopa)

"Hay que tener cuidado, no vaya a ser que estén accidentadas las gallinas." (Soyapango) ... "Pobre Cartagena, NO haya que hacer para ganar la alcaldia." (Apopa) ... "Y ¿otra vez van a poner a Cartagena de Candidato a Alcalde?" (Apopa) ... "¿Cómo se llama la candidata de Soya?-Maritza de Guatemala- -Ah chis, ahora hasta de otros paises nos van a gobernar- ¿¿¿Qué no siempre ha sido asi???" (Soyapango) ...

SEÑORES ARENEROS NO DEBERÍAN ESTAR REGALANDO GALLINAS O POLLO CAMPERO A LAS PERSONAS, UDS DEBERIAN DE ESTAR GENERANDO EMPLEOS DIGNOS Y ESTABLES, BRINDAR SEGURIDAD NACIONAL, DEBERÍAN TENER UNA ACTITUD DECIDIDA PARA CAMBIAR LAS CONDICIONES BÁSICAS DE LA POBLACIÓN, DEBERÍAN REGULAR LOS PRECIOS DE LA CANASTA BÁSICA ... AUNQUE SI LO QUE QUIEREN ES REGALAR GALLINAS, PUES QUE LAS DEN TODOS LOS DÍAS EN TODO EL TERRITORIO NACIONAL Y NO SÓLO CUANDO FALTAN 6 MESES PARA LAS ELECCIONES DE ALCALDES Y DIPUTADOS, Y 8 PARA LAS PRESIDENCIALES.

Señores "NACIONALISTAS" EL PUEBLO SALVADOREÑO está HARTO y CANSADO DE UDS. ¿CREEN acaso que DOS RAQUITICAS GALLINAS CADA PERIODO DE ELECCIÓN, ES SUFICIENTE PARA SATISFACER A UN PUEBLO QUE ESTÁ HAMBRIENTO NO SÓLO DE ALIMENTO sino también de PAZ, JUSTICIA, DIGNIDAD y LIBERTAD? ... ¡PUES NO!

Muchísimas gracias a nuestro amigo Juan de los Palotes (su nombre NO será publicado por obvias razones) por su aporte y denuncia de esta campaña SUCIA ARENOSA. Muy pero muy agradecidos.


http://es.youtube.com/watch?v=kTFfDWCqsqI (Aquí les queda la canción de la gallinita por si la quieren escuchar y cantar.)

“Más que político Mauricio es el hombre del pueblo”: Mirna Cartagena

Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino

[Entrevista con Mirna Cartagena de Funes, madre de Mauricio Funes]

Mauricio Funes se ha convertido en un fenómeno en la política nacional. Según las encuestas se perfila como el principal aspirante a la Presidencia de las elecciones de 2009 y con una alta simpatía de militantes y no militantes del instituto político que representa, el FMLN. Mirna Cartagena de Funes, madre del candidato, habló con Diario Co Latino de las vivencias después del lanzamiento de la candidatura de Mauricio, sobre su infancia, adolescencia y las posibilidades ganar la presidencia.

- ¿Cuántos hijos tuvo, y qué es lo que más destaca de cada uno de ellos?
Yo tuve tres hijos, pero uno está en el cielo y dos en la tierra. Luego se puede decir que los primeros hijos de Mauricio, son los hijos engendrados en mi corazón porque yo los crié. Uno de ellos fue el que falleció hace poco (Alejandro Funes, quién murió en París, Francia, este año). Entonces yo siento como que tuve cinco hijos, con mis dos nietos, porque los quise como hijos, no como nietos. Aun yo no acepto que haya muerto Alejandro, mi cabeza no lo quiere aceptar. Dos días antes de ese incidente él habló conmigo, yo se que él ha muerto, pero dentro de mi no ha muerto. Yo no he podido olvidar nunca ni a mi hijo, ni a Alejandro.

- ¿Cómo es la relación que se mantiene con sus hijos y con sus hijos nietos?
Preciosa. Hasta hoy que Mauricio está en campaña es que no nos reunimos cada quince días, porque antes nos reuníamos, cada quince días venían mis hijos, mis nietos, mis nueras, mi esposo.

- Es una familia muy unida...
Totalmente. Aquí no ha habido eso de que este es mi hijo y usted mi nieto, no, hay una relación completa entre los padres, hijos, nietos y bisnieta.

- ¿Qué pensó cuando Mauricio nació?
A Mauricio lo tuve de 20 años, como todos mis hijos fueron deseados, no fueron al azar, y hasta le puedo decir que lo hice en el día del cumpleaños de mi esposo (ríe). Entonces, quedar embarazada de Mauricio fue como un regalo para mi esposo, fue una cosa muy linda.
A todos mis hijos los he deseado, pero en el caso de Mauricio, y se lo cuento casi a todas mis amigas, fue un niño bastante independiente. No fue un niño que le gustaba que se le chineara, al contrario, mejor al mayor que murió le gustaba que lo cargara y a Mauricio no, era bastante independiente.

- Cuando adolescente, ¿cómo era Mauricio?
Siempre fue quieto, estudioso, sin darme ninguna clase de problemas. Mauricio nunca tuvo vicios, la verdad ninguno de mis hijos ha tenido vicios, el que hoy es gerente de crédito y débito de un banco, ni toma ni fuma. Yo nunca tuve problemas con ellos, no sé lo que es la diferencia entre la adolescencia y madurez, ¡¡¡no!!!, siempre los sentí como mis niños, porque soy una mujer maternal por excelencia.
Ellos no eran niños de problemas. Si iban a una fiesta los íbamos a dejar y los recogíamos. Yo creo que es muy importante esa relación entre padres e hijos.

- ¿Qué es lo que usted veía en él sobre sus preferencias, en el aprendizaje, el arte, la política…?
La lectura. Mauricio le gusta la música clásica, después con el tiempo el jazz. No fue de pintura ni nada de eso. Y fíjese que su hijo Alejandro tocaba cinco instrumentos, pintaba al óleo, acuarela, el hijo sí. Entonces, mis hijos no fueron tanto de arte, a ellos les gusta leer, y es que en realidad aquí en la casa se lee mucho, incluso yo escribo mucho para la iglesia.

- ¿Mauricio mostró interés en la política, en lo que estaba pasando, cuando joven?
No, no, no, es más, yo le decía a un locutor que yo nunca he votado, y la única vez que iba votar por Duarte resulta que chocamos. Entones, después solo mi esposo era el que siempre iba a votar, el que votaba más es mi hijo, el gerente, porque él lo llevaba, pero Mauricio, como siempre estaba en la televisión, desde que amanecía estaba viendo lo de las elecciones. Y pues cuando se metió a la UCA creo que estaba tan metido en sus estudios que no...

- Según las encuestas su hijo se perfila como el principal aspirante a la presidencia, en la contienda que se realizará el próximo año...
Sí. Esa es una decisión del pueblo. A Mauricio se le mencionaba desde el tiempo de Schafik (2004 antes que se lanza como candidato por el FMLN), yo era una de las personas que decía ¡ay Señor, que no acepte! Porque me daba tanto temor la política, más en las condiciones del país. Pero, yo, una vez le pedí al Señor que me diera una luz de lo que podía hacer y escuchando la televisión oí que los pájaros no le cortan las alas a sus crías, entonces entendí que era un mensaje que venía para mí. Entonces, un día le pregunté a Mauricio y él me dijo: "no madre, yo no voy de candidato", entonces, a mí me quedó eso desde esa vez. Entonces, esta vez (2007) que se mencionaba, y que nos contó que había aceptado, yo le dije: “si hijo, te vamos apoyar en todo lo que sea”.

- Entonces, su reacción cuando le planteó la idea de postularse fue apoyarle...
Esta vez sí. Ya el señor me había hecho una revelación. Mauricio ha sido de las personas que nos ha participado todo, recuerde que hay una gran unión desde el momento que yo le crié a sus hijos, eso permitió que él tenga esa comunicación.

- Cuando se los comenta, es antes de lanzarse en noviembre…
Desde que él sabe, y le platican que lo quieren de candidato, pero no había aceptado y la reacción nuestra fue: lo que tú decidas te apoyamos. Él ya estaba consciente de eso, de lo que decidiera, lo íbamos apoyar. Después un día me llama y me dice: "madre encienda la radio que van a decir que yo soy el candidato a la Presidencia por el FMLN".

- Mauricio ha logrado mucha simpatía con la población, ¿se respalda desde el trabajo como periodista?
¡Claro! Eso viene desde que él era periodista. Fue un muchacho que desde que inició su actividad dentro del periodismo, que me daba cierto miedito por los conflictos y el seguro social, se enfocó en la población, era parte de su vida. Él nunca perdió de vista su propósito de llegar a las personas que más lo necesitaban, creo que el periodismo fue como un apostolado. Yo recuerdo que cuando estaba en el canal, una señora le llamó al canal y le comentó que nadie se acordaba de ella como madre, entonces, él buscó la dirección y le llevó un pastel, un radito. Entonces, el pueblo no se equivoca, Mauricio hizo periodismo de investigación y por eso tuvo mucho problemas, entonces, yo creo que más que político Mauricio es el hombre del pueblo.

- ¿Puede ser la persona que lleve el “cambio” al país?
Por su puesto. Es un hombre que tiene suficiente preparación, suficiente convicción y creo que la inteligencia como para poder ver las forma de poder sacar este país del caos en el que nos encontramos. Tiene amistades de gobiernos amigos que en su momento le ayudarán, tal vez ahorita no, porque no van ayudar al candidato, pero en su momento ayudarán al país y será en beneficio.

- ¿Visualiza tener un hijo presidente?
Por supuesto que sí, ahora sí. Me agrada de sobremanera a pesar que he perdido mi identidad, porque antes yo era "Mirna Cartagena de Funes, la mamá de Mauricio", ahora ya no me presentan así, si no como la mamá de Mauricio Funes, ya ni mi nombre me dicen (ríe).

- ¿Es satisfactorio?
Por su puesto. Cómo no va ser satisfactorio ser la madre de un hombre como Mauricio. Es un fenómeno, parece que me estoy pasando de presumida, pero le hablo con el corazón. Usted ha visto que alguien quien no ha estado en un partido, haya llegado al corazón de tanta gente. Yo recuerdo en Gotera, que no he ido en caravana si no con mis amigas, y fíjese que en Gotera ver aquella gente humilde, sencilla, campesina que veían a Mauricio con tanta esperanza, eso solo viéndolo uno puede creer lo que representa para el pueblo. Es diferente una persona que lo sigue para conseguir algo, pero una persona que lo sigue porque lo único que quiere es comer, vivir decentemente, es algo de sentir.

- De ganar las elecciones, ¿en qué área le diría usted que debe de trabajar más?
En la vivienda. Me duele ver que las personas se les mete el agua, que no tiene techo. Entonces, si mi hijo llegara a ser Presidente, yo lo primero que le diría es que le construya a la gente, porque la comida se puede obtener vendiendo algo, pero una casita donde vivir es lo primordial. No es lo único que me gustaría que trabajara. También el los jubilados, que ganan una tontera, les dan 90 dólares, eso no es nada, la empleada gana más que eso, entonces, no entiendo como se les da esa pensión

- Usted sabe que será una campaña que podría ser violenta y con muchos ataques políticos...
Como madre me da temor. Yo le pido a su camarógrafo que me llame cuando ya están acá, después de la giras ¿Cree usted que a mí no me dio dolor ver que (en la cruzada de ARENA) agarraron un ataúd a patadas y que dijeran que allí lo iban enterrar a Mauricio? no porque estuviera allí, es por el hecho de como lo permite el gobierno, acepta ese tipo de cosas que lo único que hace es incitar a la violencia, ¿qué ejemplo estamos dando a los jóvenes y los niños? Es allí donde critico al gobierno, cómo permitir eso, yo estuve en la proclamación de Mauricio y no se dio eso, no hubo groserías, por eso me impactó lo del domingo.

- Usted en un inició mencionó que no ha votado…
Por su puesto que voy a votar, toda la familia, por lo menos si son los votos de nosotros los que faltan para ganar, va a ganar.